El que no quiera trabajar,

 que tampoco coma.

Hemos sabido que algunos de ustedes viven sin  trabajar, muy ocupados en no hacer nada.

                                                  2. Tesalonicenses 3:6-14

También diría a los jóvenes:

El que no estudia,

que trabaje.

 

Están, los vagos, que no estudian y mucho menos piensan trabajar.

¿Cuantos jovenes vagos hay “bolseandoles” a sus Padres?

Es vergonsoso para ellos y mal presedente de los Padres quienes no ponen orden o ya perdieron la autoridad sobre ellos.

Finalmente crían adultos frustradas.

 

 

 

Hasta los animales echan a sus crías crecidas del nido. Tiene mucho sentido.